21 de noviembre de 2013

Rodolfo + tiropita

Justo estaba hace un rato tratando de pensar como enfocar este post cuando he recibido un mail de alguien a quien tengo aprecio y que, además, tiene gato... Me daría igual que hubiera tenido perro, o un canario, o un burro, o el animal con el que cada uno prefiera pasar su vida. Ha sido casualidad, pero el tema se repite ya muchas veces, demasiadas.

El caso es que los que tenemos animales y los tratamos como uno más de la familia nos encontramos con la incomprensión de muchísima gente que continuamente nos tachan de exagerados o de que somos unos locos que tratamos a nuestros compañeros animales como si fueran personas.

Personalmente no entiendo que uno tenga un animal y no intente darle todo lo mejor o tenerlo lo mejor que puede. Si te has decidido a tener un gato, un perro, un mono, o una serpiente cascabel, tu deber, tu responsabilidad es que ese animal se sienta bien, tenga todas sus necesidades cubiertas y tratarlo como parte de la familia. Si no es así, mejor no lo tengas.

Personalemente tampoco entiendo a la gente que nos recrimina que los tratamos de forma excelente, y personalmente les digo que incluso los trato mejor que a algunas personas y que además me importa muy poco la valoración que se puedan hacer sobre mi por este u otro destino de mis desvelos.

Dicho esto, os digo que Rodolfo ha sido operado de un bultito que tenía y que, como su infancia fue difícil y su cuerpito es más débil que el de sus hermanos, le cuesta un poco más recuperarse, pero lo hace... poco a poco. Y no le faltará nada que necesite mientras yo viva y más allá. No podríamos ser felices si no fuera así.

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Como dice mi amiga Montse, la cocina para mi es una pasión, y si además la unimos a otra de mis pasiones como es el viajar, pues mezcla perfecta... y si la unión nos lleva a la cocina griega, pues no hay palabras.

Tirópites, o lo que es lo mismo, pasteles griegos de queso....


200gr de queso Feta (ya hemos hablado de esto, comprad Feta de Grecia por dios de la vida, que los nórdicos hacen muy buenas cosas, pero el Feta no es de ellos)
115gr de requesón
2 huevos
1 paquete de pasta Filo (lo mismo que con el Feta, comprad Filo griego, que haberlo, haylo)
Pimienta negra
Perejil fresco (unas tres cucharadas)
Aceite de oliva

Mezclar  el requesón, con el queso Feta desmenuzado, los dos huevos batidos, un poco de pimienta molida y el perejil cortadito finito.

Desenrollar la pasta filo y cortar tiras de unos 7cm de ancho. Coger una lámina de las cortadas, pincelar con aceite y colocar una cucharadita de la mezcla de quesos en la esquina inferior izquierda. Pliega la esquina con el relleno hasta que toque el extremo del lado más largo, formando un triángulo. Seguir doblando de esta forma de un lado a otro hasta formar un triángulo bien hecho. Hacer esto con cada tira de pasta filo.

Colocar los triángulos en una bandeja de horno engrasada, volver a pincelar con aceite y hornear durante unos 15 minutos a 190º, o hasta que los veas doraditos.

Servir calentitas y morir de amor.


Disfrutad la vida.

11 de noviembre de 2013

dahl de lentejas

La comida india podría ser la mayoría de las veces algo complicada de hacer por el difícil acceso que aquí se tiene a muchos de sus ingredientes y porque, otras veces, las técnicas de cocinado son distintas a las de nuestra cultura.

En la cocina india llama la atención la cantidad de platos que son absolutamente homemade, desde el pan, las mezclas de especias y hasta las bebidas... sin duda es una cocina que demanda mucho tiempo para su realización, pero creo que buscar atajos y hacer nuestras propias versiones mucho más rápidas y manejables es una opción perfecta para poder disfrutar de siquiera un acercamiento a esta cocina en casa....

Yo hago muchísimo este plato combinado pseudo hindú, me encanta la mezcla de texturas y la mezcla de especias.

Dahl de lentejas


Ingredientes:

200gr de lentejas rojas, peladas (ya las hay casi en todos lados, pero las del Mercadona son pésimas)
1/2 cebolla
2 dientes de ajo medianos
1 cucharada de mantequilla (si nos ponemos puristas debería ser mantequilla clarificada o ghee, pero como ya he dicho se trata de simplificar y ser feliz)
1 cucharada de semillas de cilantro y otra de semillas de comino
1 trozo de jengibre fresco
1/2 limón
1 pimienta fresca
2 cucharadas de tomate doble (si no tienes acceso al tomate doble, pues tomate triturado)
Sal y unas hojas de cilantro fresco

Ponemos la mantequilla en un cazo a fuego suave hasta que se derrita, doramos en esa mantequilla el ajo triturado, las semillas de cilantro y comino y el jengibre rallado, cuando empiecen a salir los aromas de las especias añadimos el medio limón cortado en 4 trozos y la cebolla picadita. Tened cuidado de que no se os quemen las especias, removed mientras las dorais.

Cuando la cebolla se ablande añadimos la pimienta fresca que consideremos que nuestro paladar soporte, removemos un poco y agregamos el tomate. A continuación añadimos las lentejas y 400ml. de agua con la sal.

Pondremos a cocer a fuego medio durante unos 20 minutos vigilando que no se quede demasiado seco, hasta que las lentejas se ablanden y quede como un puré.

Para servir le podemos trocear por encima unas hojas de cilantro fresco, si nos gusta, claro.


Yo este plato lo combino con unas espinacas rehogadas y algo especiadas o con arroz jazmín, y un poco de yogur griego. Es una mezcla poco corriente en nuestra cultura, pero os aseguro que no os decepcionará.