23 de junio de 2014

junio = sol

Sí, porque aunque hoy os escriba desde una nublada, y lluviosa, Sevilla, junio es el reencuentro con el sol.
Sí, con ese sol del que, llegadas estas fechas, siempre se habla con temor, alertando una vez más a la sociedad de que es peligroso y que se debe tomar con moderación.
Y sí, no voy a ser yo la que esté en desacuerdo, pero... que sería de nosotros sin el cálido abrazo del sol?

Pocas cosas tan agradables como sentir su calor junto al yodo del mar, o junto a la piscina.
Nada tan sincero como abandonar disfraces y dejarse seducir por la sencillez de un vestido de algodón y unas sandalias de cuero.

Y las sardinas, claro... Dios bendiga a las sardinas.
Y... Viva el vino... siempre!



Vestido: Zara TRF
Cesta: Artesanía popular
Sandalias: Ancient Greek
Bronceadores: Korres y JCApotecari
Vino: Limousin - Bodegas Marqués de Riscal
Bañador: Etsy

13 de junio de 2014

Mi templo



A estas alturas del cuento vosotros ya sabéis cuantísimo me gusta lo verde, y lo que disfruto de la naturaleza, incluso cuando está encorsetada por la mano del hombre en un vivero.

Yo soy feliz, enormemente feliz, en un vivero. Encuentro en ellos paz, serenidad, y espacio para la reflexión, es mi terapia especial para abandonar el estrés.

Es automático, entrar en un buen vivero un domingo por la mañana y producirse el milagro... todo lo malo que venía conmigo me abandona y me voy con una sensación de tranquilidad que me deja nueva.

Conozco pocos lugares tan sanadores para el alma como un vivero. Mi templo.







5 de junio de 2014

caminos




Yo no soy devota de ninguna virgen, ni tampoco detractora de la gente que vive la religiosidad de la manera que sea. Soy respetuosa, creo, con lo que cada uno quiera creer o no, así que para mi el Rocío ha sido siempre una forma de diversión, donde unos lo unen con fervor, y otros se lo pasan lo mejor que pueden, porque para eso es una romería... alegría.

Siempre he dicho que no me importaría hacer un día del camino, por caminar por Doñana o por los pinos, entre carretas tiradas por bueyes, gente a caballo, calor y color.

No se me ocurre ir a la noche grande del Rocío, ni si quiera acercarme a la aldea. Yo haría mi trozo de trayecto y me volvería, ese era mi pensamiento.

Y este pensamiento se había hecho fuerte este año, porque donde vivo se sienten mucho los preparativos del pueblo para hacer el camino, y llevo un mes y medio viendo a los bueyes entrenándose en el campo para estar en forma y poder tirar de las carretas. Es algo digno de ver.

Pero no, justo hace dos días se me acabó de golpe esta idea. Fue ver pasar a una hermandad por aquí, cerca de casa y saber que no, que yo no quiero verme en esas... porque con sólo un día de camino las señoras ya iban bien cargadas de cubatas y bien sentadas en sus carros con todo el arsenal de bebidas dispuestas impúdicamente ante todos los que las veíamos pasar. Y ellos... los hombres a caballo, de espectáculo digno de lástima, con el cubata en la mano y cayéndoseles la baba por cualquier jovencita que pasara a su lado.

Imagino que habrá otro Rocío, pero me dice gente que entiende y que lo ha vivido muchos años, que ya es bastante difícil encontrar grupos que lo disfruten sanamente, con sus copitas, obviamente, pero cuando y como corresponde. La mesura es bueno para todo.





2 de junio de 2014

Hacienda...

Hacienda somos todos... así que ayudadme porque este año me devuelven ochenta y pocos euros (no me quejo, porque la verdad es que casi siempre me toca pagar)... y bien pensado... que se puede hacer con ese dinero si no darte un caprichito?....

Os pido ayuda para escoger uno u otro capricho... para los dos no me da...


Perfume inspirado en los campos de higueras de Grecia en verano
Alpargatas requetebonitas a la par que sencillas