27 de mayo de 2013

contar guisantes

Penélope tejía, tejía, tejía y seguía tejiendo todo el día...
esperaba,
y mataba el tiempo tejiendo, y por la noche,
destejía lo tejido durante el día, quizás para no quedarse sin lana
y tener que darle vueltas a la cabeza sin nada que tejer....
sin nada con lo que atarse corto el pensamiento.

Yo cuento guisantes, uno, dos, tres, cien.... y me equivoco y empiezo una nueva cuenta en el mismo sitio donde la pierdo... espero....



Y si no hay guisantes, sumo, resto, apunto, miro y espero.

P.D.: Un poco de nada, un poco de mucho... días en calma.

20 de mayo de 2013

lengua de suegra



Yo jamás conocí esta planta por ese nombre, aunque ahora que veo que también la llaman así, me encanta: lengua de suegra… será por lo larga? Será por lo áspera? Por lo espinosa? Sencillamente genial.

Imagen: http://blog.stevenalan.com/

Yo siempre la conocí por Sanseviera, que creo que es una forma cómoda y adaptada de decir su verdadero nombre, S-A-N-S-E-V-I-E-R-I-A, con esa I entrometida al final que lo hace todo más difícil de pronunciar. 

Es una planta que me fascina… no tiene nada excepcional, son simples y espartanas hojas crasas y tiesas que salen desde la tierra como atravesándola. Quizás por eso también se la llame “Espada de San Jorge”, o quizás sea porque San Jorge mató a un dragón, y las manchas de las hojas son un poco reptílicas (no, no existe reptílico en el diccionario).

Imagen: http://www.oldbrandnewblog.com/

El caso es que es una de las primeras plantas de las que tengo memoria, de las primeras plantas que recuerdo... y es que se encontraban plantadas a la entrada del “aparcadero” (lugar donde transcurrieron mis primeros juegos, las primeras socializaciones) cuando yo era muy, muy pequeña. Estaban plantadas entre la entrada al aparcadero y una peluquería de señoras que se encontraba bajo el piso de mi abuela, en Tenerife, y que tenía su fachada de ventanales de madera pintada de rosa con cortinas de tul y dramáticas fotos de peinados, en blanco y negro, que ocultaban los misterios de la belleza femenina de la vista del transeúnte. 

 Imagen: Pinterest (no tengo más datos)

No sé porque, pero esa imagen de fachada rosa, visillos y sansevieras forman una parte tan esencial de mi vida, la tengo tan clavada en el subconsciente, que hasta sueño con ella, y en mis sueños se convierte en escenografía de diversas situaciones…. Es curioso el género humano ¿verdad?

Así que por esta sencilla ecuación de recuerdos yo no me puedo resistir a nada que tenga una sanseviera en escena. Y por esa misma ecuación de recuerdos + cariño + irracionalidad se me hace muy triste que mi sanseviera luzca mustia. 

Desde hoy mi empeño está puesto en hacerla feliz.